En el ingreso al penal de Bouwer en la provincia de Córdoba, una requisa de rutina dejó al descubierto el intento de ingresar 10 chips de telefonía celular ocultos dentro de una mochila infantil, un hallazgo que activó el secuestro de los elementos y la intervención judicial. El procedimiento tuvo lugar en el Complejo Carcelario N°1 Rvdo. Francisco Lucchese, según informó el Servicio Penitenciario cordobes.

El episodio se produjo durante los controles habituales sobre los paquetes que llegan al establecimiento penitenciario, una instancia en la que el personal revisa objetos y pertenencias con el objetivo de detectar artículos prohibidos. En ese marco, la inspección de una mochila para niños derivó en el descubrimiento de los dispositivos, cuya presencia dentro de una cárcel se encuentra vedada por la normativa interna.

Tras el hallazgo, las autoridades penitenciarias avanzaron con el secuestro de la mochila y de los 10 chips, además de dar aviso a la Justicia para el inicio de las actuaciones correspondientes.

La información oficial no precisó a quién estaba destinado el ingreso del bolso ni en qué sector exacto del penal se iba a entregar, aunque sí confirmó que los chips fueron retirados de circulación antes de que pudieran entrar en la unidad.

Según la información a la que pudo acceder el medio local ElDoce.TV, los 10 chips de celulares quedaron secuestrados junto con la mochila como parte del procedimiento administrativo y judicial.

Hasta el momento, las autoridades no comunicaron detenciones ni imputaciones vinculadas con este hecho.

Esta es una modalidad habitual en los penales. De hecho, hace unos meses, la vigilancia en el control de ingreso de paquetes al complejo penitenciario de Bouwer en la provincia de Córdoba también permitió frustrar un intento de introducir estupefacientes ocultos en limones.

El hecho ocurrió durante una inspección de rutina, en la que agentes del Servicio Penitenciario de Córdoba detectaron irregularidades en una partida de limones destinada a una persona privada de libertad.

Según informaron fuentes oficiales, la alarma se encendió cuando los agentes notaron que varios limones presentaban cortes inusuales. Esta situación, considerada atípica por los encargados del área de requisa, motivó un examen más exhaustivo de los cítricos. Al abrirlos, el personal constató que los frutos carecían de pulpa y contenían en su interior envoltorios de nylon con diferentes sustancias, lo que confirmó la sospecha inicial de un intento de contrabando.

El procedimiento permitió secuestrar ocho “bolsitas” de nylon transparente con sustancia vegetal color verde amarronado, compatible con marihuana, y siete envoltorios con sustancia blanca pulverulenta, compatible con cocaína. Los elementos incautados fueron puestos de inmediato a disposición de la autoridad judicial competente, que dispuso las actuaciones correspondientes para determinar el origen y la eventual responsabilidad penal de los involucrados.

La investigación judicial quedó a cargo de la Fiscalía de turno, que ordenó peritajes sobre las sustancias secuestradas para confirmar su composición y peso. También se dispusieron medidas para identificar al remitente del paquete y a los posibles destinatarios dentro del penal. Por esto mismo, no se descartan nuevas actuaciones a partir del análisis de cámaras de seguridad y registros de entrega.

Todo el material incautado quedó bajo custodia de la Justicia Federal, que determinará en las próximas horas la derivación de la causa y la posible imputación de los responsables identificados.