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Un emotivo encuentro espiritual reunió a los fieles de Necochea tras días de profundo dolor e incertidumbre. Luego de la grave profanación que conmocionó a toda la comunidad católica local, el templo parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya fue escenario este domingo de una emotiva ceremonia dedicada a la Reparación del Sagrario y a la sanación comunitaria.

El lamentable episodio ocurrió a mitad de semana, cuando desconocidos ingresaron al templo, arrancaron la puerta del sagrario y sustrajeron el copón con las hostias consagradas. El hecho generó una inmensa consternación no solo entre los feligreses habituales, sino en toda la ciudad de Necochea. Para la fe católica, la vulneración del sagrario representa un acto que trasciende lo meramente material, pues atenta de manera directa contra la presencia sagrada del Santísimo Sacramento.

Ante la gravedad de los acontecimientos, la respuesta espiritual no se hizo esperar. La jornada dominical estuvo marcada por una conmovedora atmósfera donde la profunda fe, la fraternidad y el espíritu de reconciliación prevalecieron por encima de la indignación. A través del Rito de Bendición y la Santa Misa, la feligresía se congregó masivamente frente al altar con el propósito claro de sanar heridas colectivas y manifestar el perdón de la Iglesia hacia los responsables.

El momentos más trascendente y reconfortante del encuentro estuvo encabezado por Monseñor Ernesto Giobando, Administrador Apostólico de la Diócesis de Mar del Plata. Su presencia física y sus cálidas palabras brindaron un inestimable sostén a los creyentes en un momento tan sensible. Giobando, quien previamente había repudiado con firmeza el acto vandálico, instó en su mensaje a la oración constante, a la conversión de los corazones y al fortalecimiento de la esperanza comunitarias.

La celebración litúrgica contó además con un destacado y fraterno acompañamiento sacerdotal. La homilía estuvo a cargo del párroco Padre Pablo Bosisio, cuyo mensaje se enfocó en el poder transformador del perdón cristiano. Junto a él concelebraron y brindaron su apoyo los sacerdotes Pablo Boldrini, Alejandro Martínez y Gonzalo Domench, reforzando la unidad pastoral en momentos de adversidad.

Un reconocimiento de singular relevancia fue dedicado a la impecable tarea realizada por Benjamín Varela. La comunidad entera le expresó un sincero agradecimiento por poner su don, su valioso trabajo técnico y su tiempo al servicio de la restauración del templo. Gracias a su dedicación, se logró adecuar nuevamente el espacio sagrado para asegurar la continuidad de la habitual Adoración Eucarística.

Con el sagrario nuevamente restaurado y bendecido, la Parroquia de Nueva Pompeya da por cerrado un capítulo sumamente doloroso. El conmovedor abrazo colectivo vivido durante el domingo demostró que, frente a la agresión o el vandalismo, la comunidad parroquial de Necochea elige responder renovando su fe, fortaleciendo sus lazos y ratificando que el perdón siempre prevalece sobre la violencia.

La noticia Reparación en la parroquia de Nueva Pompeya: Giobando estuvo presente y brindó una emotiva misa se publicó primero en AHORA Mar del Plata.