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El Polideportivo Islas Malvinas volvió a vestirse de fiesta para recibir el enfrentamiento más apasionante de la Liga Nacional de Básquet. En una noche cargada de emociones y ante un marco de público imponente, Peñarol aplastó a Quilmes por 95-64 en el esperado regreso del clásico de la ciudad. El conjunto dirigido por Leandro Ramella expuso desde el salto inicial la evidente diferencia de categoría que hoy separa a ambos planteles.

El retorno de este histórico cruce se dio tras casi dos años de ausencia forzada, luego de que el último antecedente amistoso finalizara con severos incidentes entre ambas parcialidades. Para esta ocasión, las autoridades diagramaron un estricto operativo de seguridad que incluyó un despliegue masivo de agentes y controles exhaustivos. Afortunadamente, la jornada transcurrió con total normalidad en las tribunas, permitiendo que el deporte fuera el único protagonista.

Desde el salto inicial, el elenco “Milrayitas” impuso las condiciones del juego mediante una defensa asfixiante y un ataque demoledor. Quilmes se vio rápidamente superado ante la intensidad física de su rival, que no le dio margen para asentarse en el campo. El primer parcial cerró con un contundente 29-16 a favor de Peñarol, marcando el rumbo de lo que sería una noche monótona en cuanto al dominio del marcador.

Durante el segundo cuarto, la superioridad táctica y técnica del equipo de Garay y Santiago del Estero se transformó en una verdadera exhibición. Con una efectividad asombrosa desde el perímetro, Peñarol encestó 14 triples en la primera mitad para liquidar el pleito de manera prematura. El descanso largo encontró a los dirigidos por Ramella arriba en el tanteador por un abrumador 58-29, dejando la historia prácticamente sentenciada.

En la reanudación del encuentro, la tónica no experimentó grandes variaciones a pesar de los intentos del “Cervecero” por descontar la brecha. Peñarol administró los ritmos del partido con sobriedad, rotando a sus figuras y manteniendo la solidez. De esta forma, el tercer periodo concluyó con un claro 74-46 que ratificó el control absoluto de los de Ramella sobre las acciones.

El último segmento sirvió para decorar el resultado final y permitir el rodaje de los jugadores juveniles de ambos planteles. La hinchada de Peñarol celebró con euforia la chicharra final de un encuentro que quedará grabado por la contundencia del marcador y por la importancia de haber recuperado el evento deportivo más grande de la ciudad sin lamentar disturbios fuera ni dentro del estadio.

Con este contundente 95-64, Peñarol reafirma su idea de tener un equipo que sea animador de la Liga de la mano de Leandro Ramella y deja en claro su hegemonía en la ciudad. Quilmes, por su parte, deberá dar vuelta la página rápidamente y tomar nota de los errores cometidos para ajustar su funcionamiento de cara a la temporada en la que buscará el ascenso.

Fotos: Prensa Peñarol

La noticia Peñarol se quedó con la victoria en la vuelta del clásico se publicó primero en AHORA Mar del Plata.