
Los sábados por la noche en PH, Podemos Hablar (Telefe) suelen ser escenario de confesiones inesperadas, anécdotas divertidas y momentos de complicidad que atraviesan la pantalla. Andy Kusnetzoff, fiel a su estilo, logra que sus invitados se relajen y cuenten sin filtro detalles de su vida privada, entre risas, consejos y reflexiones. El último programa no fue la excepción: Ingrid Grudke y Juli Poggio protagonizaron una charla picante que combinó humor, experiencias personales y advertencias sobre los riesgos de la exposición en el mundo digital.
El momento se dio cuando Ingrid, modelo y actriz, reveló que en más de una ocasión le habían realizado una serie de solicitudes subidas de tono. “Me pedían fotos... el famoso sexting... Que me ponga cosas o que mande fotos hot. Obviamente no lo hago, soy un personaje público...”, contó Grudke, abriendo el juego sobre los límites de la intimidad y la confianza en tiempos de redes sociales.
Rápida de reflejos, Poggio, una de las figuras de Gran Hermano 2022 que logró posicionarse en los medios, le dio un consejo directo: “Por las dudas, las fotos siempre sin cara”. Kusnetzoff acotó, ante la inseguridad que pueden conllevar aquel tipo de imágenes privadas, entre risas: “Tatuaje complicado”. Grudke coincidió y sumó: “Sí, los videos, los famosos videos también...”. En ese sentido, el conductor del ciclo respondió: “Ojo ahí”. La charla derivó en una conversación sobre la exposición de la intimidad, los riesgos de la tecnología y la importancia de cuidar la privacidad. “Se filtran”, advirtió Grudke, y Kusnetzoff bromeó: “Después, si me termina alguien arreglando la computadora...”.

“Por eso mejor en vivo...”, dijo Ingrid, entre risas, a lo que Juli Poggio sumó: “En vivo”. Kusnetzoff fue por más y preguntó: “¿Y qué pedís vos en vivo?”. Grudke respondió sin vueltas: “Duración, exactamente”. Juli, cómplice, repitió: “Duración, claro”. Ingrid completó: “Duración, romanticismo...”, y Georgina Barbarossa, otra de las invitadas, aportó: “Pasión”. Andy animó: “Mézclalo, decilo, soltalo”, y Barbarossa agregó: “Que sean gauchitos, que trabajen”. Y, desatando risas en el estudio, Grudke remató: “Por supuesto. Yo puedo filmar una porno de una hora”.
Más allá del tono distendido y el ida y vuelta divertido, Ingrid no esquivó el terreno de la sinceridad cuando le tocó hablar de su vida privada. En una entrevista reciente con Rulo Schijman para Infobae, la modelo se refirió a su presente sentimental y abrió su corazón sobre las consecuencias de su última relación. Cuando le preguntaron si estaba en pareja, respondió: “No. Estoy conociendo a alguien, pero vamos tranquilito. Vamos a esperar a ver primero qué me pasa”.
Grudke se sinceró sobre el malestar que le provocó el final de su anterior vínculo y comentó: “De verdad, esto fue muy doloroso para toda mi familia, para mi hermana, mi mamá. No existe eso en nuestra cabeza. Somos una familia chica y que hagan una relación paralela para nosotros fue muy serio. Para mí, fue mucho trabajo. A mí me afectó la salud y eso no perdono. Porque un engaño puede ocurrir porque somos humanos”, recapituló la misionera, quien lleva adelante su carrera como fit model.
“Soy la persona más tranquila y libre. Les di la oportunidad de que me pregunten, pero el sentirme tan violentada... Porque no dejó de ser violenta la forma en que me trató, la forma en que me violentó después de que yo lo descubra. Pasaron muchas otras cosas de las que tampoco puedo entrar en detalle a contar todo. Pero fue una relación muy violenta después de eso”, aseguró al recordar aquel episodio de su vida amorosa.
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