El Museo Escenográfico Botica del Ángel programó para el 5 de septiembre una jornada especial, con participación de solistas de la Orquesta Sinfónica de la Universidad bajo la dirección del maestro Ricardo Sidelnik. La fecha no solo funciona como activación de agenda: coincide con el día en que Eduardo Bergara Leumann habría cumplido 94 años. Los viernes 4, 11 y 25 de septiembre, y el sábado 25 de septiembre, se repetirán las visitas guiadas abiertas.

El anuncio también enmarca la iniciativa en una efeméride mayor: este año, la Botica de Bergara Leumann cumplió 60 años desde su inauguración, que se realizó el 8 de diciembre de 1966 en la dirección Lima 670. Esa primera etapa, de acuerdo con la reseña institucional, marcó el pasaje “de Sastrería” al primer café concert, en un Buenos Aires donde “ni siquiera existía la Av. 9 de Julio”.

En su repaso histórico, allí debutaron figuras del espectáculo argentino como Andrés Percivale, Mario Marzán, Pepe Cibrián y Valeria Lynch, entre otras personalidades asociadas a ese circuito de escena. Y también se produjo un hito: la actriz Haydeé Padilla debutó en el lugar con su personaje “La Chona”. Con todo ello, la Botica ocupa un lugar en la historia cultural de Buenos Aires como un punto “emblemático” de la ciudad y sostuvo que mantuvo su atractivo turístico “como en la actualidad”, en la línea de su reconversión como museo escenográfico. La Botica del Ángel se encuentra ubicada en Luis Saenz Peña 543, y para participar de las visitas guiadas se debe realizar una reserva a través del correo electrónico . El canal telefónico publicado para consultas fue el 4384.9396.

El hombre que puso al tango de pie

Eduardo Bergara Leumann fue descripto por sus contemporáneos como el último artista en revitalizar al tango como género cuando atravesaba décadas de repliegue cultural. Esa labor se desplegó en dos frentes complementarios: el espacio físico de la Botica y, con mayor alcance masivo, la televisión.

Desde 1981 y por casi una década, Bergara Leumann condujo Botica de Tango por Canal 11 —hoy Telefe—, programa que acumuló 370 emisiones y alcanzó audiencias sostenidas. El ciclo funcionó como una extensión del café concert al formato televisivo: reunía músicos, poetas, actores y artistas plásticos en un mismo espacio, con la misma lógica de cruce de disciplinas que había definido a la Botica física desde 1966.

Por el programa desfilaron figuras que trazaban la genealogía completa del género: Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato, Libertad Lamarque, Sebastián Piana y Enrique Cadícamo, entre otras personalidades de la literatura y la música rioplatense. El elenco estable incluyó a cantantes como Roberto Goyeneche, Amelita Baltar, Raúl Lavié, Alberto Castillo y María Graña, con la orquesta bajo la dirección de Mario Marzán y músicos como Roberto Grela en las filas instrumentales.

El crítico Edmundo Guibourg sintetizó esa capacidad de síntesis con una frase que circuló como definición del artista: lo llamó “un armonizador de las artes”. El rótulo apunta a algo concreto: Bergara Leumann no presentaba el tango como un género en vitrina, sino como un lenguaje vivo capaz de dialogar con la pintura, la literatura y el teatro en tiempo real.

Esa misma concepción se tradujo en el museo escenográfico que legó a la Universidad del Salvador (USAL) antes de su muerte, el 5 de septiembre de 2008 —el mismo día en que cumplía 76 años—. El espacio, articulado en cuarenta ambientes, incluye salas dedicadas a Carlos Gardel, Libertad Lamarque y otros referentes del género, junto a obras de Antonio Berni, Raúl Soldi y Guillermo Roux, que Bergara Leumann había convocado décadas antes para diseñar escenografías y vestuarios en la Botica original.