La activista hongkonesa Chow Hang-tung, organizadora de las vigilias anuales en memoria de la represión de Tiananmen por parte del régimen chino, declaró este viernes ante un tribunal que continuará defendiendo la democracia incluso estando en prisión. Chow, de 41 años, fue declarada culpable la semana pasada de incitar a la subversión junto a su compañero Lee Cheuk-yan, de 69 años, en un fallo criticado por Naciones Unidas, organizaciones de derechos humanos y varios países por considerarlo un intento de silenciar la libertad de expresión.

Durante la audiencia preliminar, la abogada de profesión y que se representa a sí misma, rechazó el veredicto y afirmó que seguirá luchando por justicia respecto a la represión de 1989. “Si esto significa que seguiré siendo vista como una criminal ante la ley... entonces prefiero ser una criminal a ser una hipócrita”, declaró ante el tribunal.

Hong Kong y Macao, antiguas colonias semiautónomas, solían ser los únicos lugares en territorio chino donde se permitían vigilias públicas para recordar a los fallecidos el 4 de junio de 1989 en la plaza de Tiananmen. La conmemoración está prohibida de facto desde la promulgación de la ley de seguridad nacional en Hong Kong en 2020, tras las protestas en favor de la democracia que sacudieron la ciudad en 2019.

Chow, juzgada junto con Lee y el ex diputado Albert Ho, argumentó que “la ley no puede controlar los pensamientos de nadie... aunque el tribunal pueda encarcelarnos a los tres, no puede silenciar los llamamientos a la democracia”. En ese sentido, agregó que los muros de la prisión “solo servirán como un altavoz más grande” para su mensaje. El juez Alex Lee respondió: “¿Entonces no deberían darnos las gracias?”, a lo que Chow replicó: “Sí, muchas gracias al tribunal”, provocando risas en la sala.

La semana pasada, el tribunal sentenció que los líderes de la Alianza de Hong Kong violaron la constitución china al exigir “poner fin a la dictadura de partido único” tras la entrada en vigor de la ley de seguridad. Según el fallo, Lee y Chow buscaban “hacer que otros perdieran la confianza” en el Partido Comunista Chino, “avivando la hostilidad y provocando divisiones”.

En la audiencia de atenuación, Chow se opuso a la imposición de penas de prisión. Por su parte, el abogado de Lee, Erik Shum, pidió una condena no superior a cinco años, citando la defensa “pacífica y no violenta” de los acusados. El tercer acusado, Albert Ho, de 74 años, se declaró culpable en enero y compareció el viernes con la mirada baja. Declararse culpable suele conllevar una reducción de la condena.

El juez anunció que la sentencia se dictará “en un plazo de dos semanas”.

El respaldo internacional

La organización Human Rights Watch (HRW) criticó la condena por subversión dictada por el tribunal de Hong Kong. En un comunicado, la ONG afirmó que “las autoridades de Hong Kong deberían suprimir las condenas porque violan el derecho de los acusados a la libertad de expresión y a la libre reunión”, señalando que el tribunal no permitió la comparecencia de testigos ni la presentación de determinados argumentos de la defensa.

Elaine Pearson, directora de HRW para Asia, advirtió: “La condena a los organizadores de la vigilia de Tiananmen demuestra que las muestras públicas de duelo ahora son delito en Hong Kong. Estos activistas están expuestos al miedo del Gobierno chino al recuerdo de sus propias atrocidades. Consideran la memoria como una amenaza a la seguridad nacional”.

Durante años, la Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China organizó la única vigilia pública con velas en territorio chino para conmemorar a las víctimas de la represión en Tiananmen.

(Con información de AFP)