China suspendió temporalmente el viernes las operaciones de rescate en el Tíbet debido al alto riesgo de nuevas inundaciones, luego de que la devastadora riada en la frontera con Nepal destrozara todo a su paso y se cobrara la vida de 472 víctimas. La cadena estatal CCTV reportó que el nivel del agua en el lago formado tras la catástrofe seguirá aumentando durante los próximos tres días debido a las lluvias continuas, con un pico previsto para alrededor del 1 de septiembre.

El comunicado oficial indicó que “se ha ordenado a todos los equipos de rescate que permanezcan en sus puestos y esperen nuevas instrucciones”. Los equipos de emergencia, que ya habían accedido previamente a la zona, recibieron la orden de retirarse un kilómetro como medida preventiva ante el riesgo de una posible brecha en el dique natural, lo que podría provocar inundaciones río abajo en áreas como el puerto de Gyirong.

La agencia Xinhua advirtió que el aumento del nivel del agua incrementa “el riesgo de una brecha que podría provocar inundaciones río abajo y causar potencialmente más daños”. Los equipos de ingeniería de emergencia monitorean la situación de cerca, empleando modelos 3D generados por drones, imágenes térmicas y búsquedas manuales para localizar a los más de 1.400 desaparecidos.

Hasta el viernes, según CCTV, 499 ciudadanos chinos y 555 extranjeros habían sido evacuados de la zona afectada. Las autoridades siguen de cerca la evolución del desastre, mientras cientos de personas permanecen desaparecidas tras el deslizamiento que arrasó el puesto fronterizo de Gyirong el miércoles.

A su vez, China suspendió, de forma temporal, la expedición de permisos para acceder a las áreas fronterizas bajo control especial en Shigatse, municipio del suroeste del Tíbet al que pertenece el condado de Gyirong. La Administración Nacional de Inmigración informó que la medida entró en vigor a las 00:00 hora local (16:00 GMT del jueves) y solicitó a quienes ya cuentan con permisos válidos para esas zonas que eviten desplazarse por el momento.

La restricción afecta a la llamada “zona electrónica de gestión fronteriza” de Shigatse, un área amplia con controles de acceso que abarca sectores próximos a las fronteras internacionales, incluido el condado de Gyirong, junto a Nepal.

La administración explicó que la decisión responde a las consecuencias de la riada, que dejó muertos y desaparecidos, interrumpió carreteras y comunicaciones, y mantiene el riesgo de nuevos desastres secundarios. El objetivo es “reducir riesgos”, “evitar interferencias con las operaciones de búsqueda y rescate” y “mantener el orden” en la zona. Hasta el momento, no se comunicó una fecha para la reanudación de la expedición de permisos.

La cadena estatal informó que numerosos equipos de emergencia permanecen concentrados en la entrada de Laojiang, a unos siete kilómetros del paso fronterizo de Gyirong, a la espera de nuevas instrucciones. El lago, resultado de la acumulación de lodo y rocas que bloquearon un cauce, se ubica a más de diez kilómetros del paso y ya experimenta desbordamientos, según el reporte.

Medios chinos indican que el volumen de agua retenida supera dos millones de metros cúbicos. Esta acumulación se sitúa a unos 2.950 metros de altitud, aproximadamente 1.000 metros por encima del paso de Gyirong, lo que llevó a las autoridades a advertir que una descarga repentina podría provocar nuevas crecidas o deslizamientos de lodo aguas abajo.

El paso de Gyirong, uno de los principales cruces terrestres entre Nepal y la región del Tíbet bajo control chino, quedó prácticamente arrasado y cubierto de lodo y escombros, según muestran imágenes de cámaras de seguridad divulgadas en redes sociales. Los accesos, las comunicaciones y otras infraestructuras sufrieron graves daños.

Las investigaciones señalan que el desastre se originó por el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar nepalí, ubicado entre 5.200 y 5.500 metros de altitud, que arrastró rocas y materiales hasta transformarse en una avalancha de lodo que alcanzó el puesto fronterizo de Gyirong.

(Con información de EFE)