En el municipio de Intibucá, en Honduras, numerosos ciudadanos realizaron actividades religiosas como lavar santos, orar en espacios públicos y rociar agua sobre imágenes de santos de la Iglesia Católica para pedir la llegada de lluvias. El jueves, durante una jornada de oración comunitaria, se registró una leve lluvia en la zona, hecho que los participantes vincularon con sus plegarias.
El medio Prensa Intibucá informó que algunos lavaron la imagen de San Pedro Apóstol, otros a Santa Lucía. Evangélicos, por su parte, hacían caminatas de oración.
El contexto nacional está marcado por una sequía grave que, según La Prensa de Honduras, diario hondureño, mantendrá sus efectos al menos hasta la primera semana de septiembre en el Corredor Seco. La influencia del fenómeno de El Niño condiciona que las lluvias previstas lleguen con un déficit de hasta 60%. Actualmente, alrededor de 1,6 millones de personas se encuentran en crisis alimentaria debido a la falta de lluvias y se estima que la cifra podría aumentar a 1,9 millones, según afirmó Moisés Abraham Molina, ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería.
El diario hondureño señaló que buena parte del país permanece bajo un estado de sequía extrema por la prolongada ausencia de precipitaciones, con alertas en el sector productivo, que ya informa pérdidas en cosechas y ganado.

El pronóstico para septiembre y octubre
Mario Centeno, pronosticador del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos y Sísmicos, explicó que Honduras atraviesa el período de canícula, que se extenderá hasta la primera semana de septiembre. Después, las lluvias esperadas seguirán por debajo de los niveles habituales. Centeno precisó que en el Corredor Seco, la zona más afectada, las precipitaciones comenzarían entre el siete y el 10 de septiembre y se prolongarían durante octubre.
El pronóstico oficial indicó que, por efecto de El Niño, las lluvias previstas a partir de la segunda semana de septiembre estarán por debajo del promedio anual, con un déficit de hasta 40% y, en algunos sectores, de hasta 60%. En años normales, las precipitaciones en esa región oscilan entre 250 y 550 milímetros, pero con la reducción, el volumen bajaría a un rango de 150 a 330 milímetros y, en los escenarios más críticos, de 100 a 220 milímetros. Centeno advirtió que se trata de proyecciones sujetas a cambios en los próximos días.
Las zonas bajo alerta
El área bajo pronóstico abarca los departamentos de Choluteca, Valle, Francisco Morazán, El Paraíso, La Paz, Intibucá, Lempira, Ocotepeque, Copán y Olancho. Ante la emergencia, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales declaró alerta roja en 103 municipios, incluidos Choluteca, Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz, Valle, Intibucá y Lempira, y alerta amarilla en otros 82 municipios de Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz, Olancho, Yoro, Intibucá, Lempira y Ocotepeque.
La declaratoria permitió la activación de asistencia humanitaria, entrega de alimentos, distribución de insumos agrícolas, atención sanitaria y obras para garantizar el acceso al agua en las localidades más afectadas.

La advertencia para fin de año
El ministro Moisés Abraham Molina advirtió que la presión sobre las comunidades rurales no cederá con las lluvias de septiembre y octubre. Según las previsiones de Mario Centeno citadas por el diario, a partir de noviembre las condiciones secas volverán a intensificarse por la influencia de El Niño y podrían prolongarse hasta abril o mayo de 2027.
El especialista puntualizó que las probabilidades de lluvia para el Corredor Seco se limitarán a septiembre y octubre, mientras que a partir de noviembre se restablecerán las condiciones secas hasta mayo del año siguiente.
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