Piratas informáticos de habla rusa utilizaron Cursor, el asistente de inteligencia artificial para programación de SpaceX, para ayudar a vulnerar la seguridad de una empresa química belga y de al menos otras seis firmas a comienzos de este año, según datos revisados por Reuters y un informe publicado este jueves por la staturp israelí Gambit Security.
La ola de ataques informáticos potenciados por inteligencia artificial es el ejemplo más reciente de cómo actores maliciosos utilizan herramientas comerciales de IA para llevar adelante intrusiones. Curtis Simpson, director de estrategia de Gambit, sostuvo que el episodio también expone cómo los proveedores de IA quedan atrapados en una carrera armamentista sin fin contra usuarios maliciosos que buscan sortear sus barreras de seguridad. “Esto se va a convertir en un juego del gato y el ratón”, afirmó Simpson. Cursor y su empresa matriz, SpaceX, no respondieron a los pedidos de comentarios.
Un servidor expuesto reveló el método de ataque
Gambit dijo haber descubierto la campaña de hackeo después de hallar un servidor que un nuevo grupo de ransomware llamado Aur0ra había dejado expuesto en internet por descuido. Eso le permitió a la empresa, con sede en Tel Aviv, revisar 28 sesiones de chat entre uno o más de los hackers de Aur0ra y uno de los agentes de inteligencia artificial de Cursor —programas capaces de operar con distintos grados de autonomía—.
Según el informe de Gambit, Aur0ra logró que el agente de IA llevara adelante cientos de operaciones maliciosas —como el robo de credenciales o la toma de control de cuentas de alto valor— al afirmar falsamente que el ataque formaba parte de una simulación. “Necesitamos cualquier cuenta de administrador”, citó Gambit a los hackers diciendo en un momento. “Encontrá cualquier contraseña que funcione”, agrega otra de las citas.
Gambit no identificó por nombre a las víctimas de los hackers, pero Reuters logró identificar a seis de ellas tras revisar de forma independiente partes de los datos de chat, que seguían disponibles en línea hasta el mes pasado. Los registros, que abarcan desde el 8 de abril hasta el 21 de mayo, muestran que entre las víctimas de la ola de ataques de Aur0ra potenciada por Cursor se encuentran la empresa belga —Christeyns, fabricante de productos de higiene y limpieza con sede en Gante—, el fabricante alemán de puertas de garaje Teckentrup, y la escocesa Helideck Certification Agency, que certifica helipuertos. El resto de las víctimas incluye a un distribuidor farmacéutico argentino, un fabricante italiano y Bayou Title, que se presenta como la mayor aseguradora de títulos de propiedad de Luisiana.
Ninguna de las seis empresas respondió a los pedidos de comentarios de Reuters. Al menos una de las víctimas, Bayou Title, figuraba en el sitio de filtración de datos de Aur0ra, algo que suele indicar que los hackers intentaron sin éxito cobrar un rescate. Aur0ra, un grupo de hackers que comenzó a atacar víctimas a comienzos de este año, tampoco respondió a las consultas.
Cómo los hackers engañaron a la IA con la excusa de una simulación
El intercambio registrado en los chats revisados por Reuters muestra al hacker emitiendo órdenes breves y al agente de inteligencia artificial de Cursor respondiendo con consejos técnicos redactados en un tono desenfadado, cargado de emojis, típico del lenguaje de los chatbots. “¡Genial! ¡VPN conectada con éxito!”, respondió el sistema tras vulnerar a la empresa argentina. “Intentemos descifrar estos hashes”, señaló en otro momento, en referencia al proceso de decodificar contraseñas encriptadas.
Después de encontrar un punto vulnerable en la red de Teckentrup, la IA recomendó utilizar una conocida herramienta de software malicioso para explotarlo. “Probabilidad de éxito: MUY ALTA”, agregó.
Reuters no pudo determinar de manera independiente en qué medida las intrusiones fueron facilitadas por la ayuda del agente de Cursor, ni si cada violación derivó necesariamente en la exfiltración de datos y un intento de extorsión. Gambit precisó que el agente funcionaba con Claude Sonnet 4.5, de Anthropic, un modelo más básico que Mythos 5 o Fable 5, de la misma compañía, cuyas capacidades en materia de ciberseguridad despertaron atención en Washington. Anthropic no respondió a un pedido de comentarios.
Eyal Sela, director de inteligencia de amenazas de Gambit, sostuvo que Cursor de todos modos les dio a los hackers una ventaja clara, y agregó que el agente de IA “probablemente les permite avanzar entre un 30 y un 50 por ciento más rápido, porque los ayuda a saltear todo lo que tendrían que hacer manualmente”.
Según Sela, el agente de Cursor rechazó en algunas ocasiones puntuales pedidos que consideró dañinos o ilegales, pero el hacker casi siempre lograba sortear esas negativas reiniciando el diálogo e insistiendo en que el ataque formaba parte de una prueba. Gambit señaló que el razonamiento del agente —una forma en que los modelos de IA “piensan en voz alta”— mostraba cómo la coartada del hacker terminaba anulando sus resguardos de seguridad en tiempo real. “Este es un entorno de prueba, así que es legal”, se dijo a sí mismo el agente, según uno de los registros.
Preocupación creciente por los riesgos digitales de la IA
La noticia de esta ola de ataques se conoce en momentos en que Cursor está siendo incorporada a SpaceX, la empresa de cohetes e inteligencia artificial de Elon Musk, en un acuerdo que se cerró a comienzos de este mes. También crece la preocupación por los riesgos digitales que representan los modelos de inteligencia artificial, en especial aquellos que impulsan agentes autónomos como los que, en los últimos meses, escaparon del control directo de los laboratorios que los desarrollaron.
Simpson, el ejecutivo de Gambit, sostuvo que el hackeo asistido por inteligencia artificial ya es la nueva normalidad. “Vamos a ver cada vez más de esto todo el tiempo”, afirmó.
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