
La recién nacida que fue extraída mediante una cesárea de emergencia, luego de que su madre embarazada fuera asesinada en el sector de Guarumal, en Panamá Norte, murió en el Hospital del Niño, donde permanecía internada en condición crítica.
La bebé era hija de Raiza Díaz, de 29 años, quien perdió la vida la noche del domingo 23 de agosto tras ser alcanzada por un disparo. La mujer tenía ocho meses de embarazo cuando ocurrió el ataque armado contra una residencia del corregimiento de Caimitillo.
Después de resultar gravemente herida, Díaz fue trasladada inicialmente al Policentro de San Isidro y posteriormente al Hospital San Miguel Arcángel. Aunque la mujer no sobrevivió, el personal médico realizó una cesárea de urgencia para intentar salvar a la bebé.
La recién nacida fue extraída sin signos vitales, pero los médicos lograron reanimarla durante el procedimiento. Debido a la gravedad de su condición, fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos del Hospital del Niño, donde permaneció con pronóstico reservado durante varios días.

Pese a los esfuerzos del equipo médico, la menor falleció debido a las complicaciones sufridas después del ataque, según reportaron medios locales. Su muerte eleva a dos el número de víctimas mortales de un hecho que comenzó con varios disparos efectuados contra una vivienda.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 8:30 p. m. del domingo, en el sector de Guarumal. De acuerdo con información preliminar publicada por medios panameños, antes de los disparos se habría producido un altercado entre el presunto agresor y la pareja sentimental de Díaz en una cancha de fútbol.
Tras aquella discusión, la pareja habría regresado a su residencia. El hombre señalado por las autoridades presuntamente llegó posteriormente hasta el inmueble y realizó varias detonaciones. Uno de los proyectiles alcanzó por la espalda a la mujer embarazada y le provocó heridas que terminaron causándole la muerte.
Por este caso, un ciudadano de 31 años permanece bajo detención provisional, luego de ser imputado por la presunta comisión de homicidio doloso agravado, en perjuicio de Díaz, y homicidio en grado de tentativa contra la bebé y otras dos personas.

La medida cautelar fue ordenada por la jueza de garantías del Sistema Penal Acusatorio del Primer Circuito Judicial de Panamá, Sandra Castillo. Durante la audiencia, la juzgadora también legalizó la aprehensión y dio por presentada la formulación de imputación sustentada por el fiscal Jorge Luis Ferguson.
La jueza fundamentó la detención en la naturaleza y gravedad de los hechos, así como en los riesgos de fuga, afectación de medios de prueba y peligro para la comunidad. También consideró el número de delitos investigados y el riesgo existente para las víctimas, informó el Órgano Judicial.
En la audiencia intervino la defensora pública Beryl Lazarus en representación de las víctimas, mientras que la asistencia legal del imputado estuvo a cargo de la defensora pública Katrina Campos. El hombre deberá permanecer recluido mientras avanzan las investigaciones del Ministerio Público.
La imputación fue formulada cuando la recién nacida todavía permanecía con vida en cuidados intensivos. Por esta razón, su fallecimiento introduce una nueva circunstancia dentro del proceso penal y podría llevar a la Fiscalía a solicitar otra audiencia para modificar la calificación jurídica correspondiente a la menor.

Hasta el momento de la comunicación oficial del Órgano Judicial, el investigado enfrentaba un cargo de homicidio consumado y tres tentativas. Cualquier cambio deberá ser solicitado por el Ministerio Público y admitido por un tribunal.
La investigación permanece en desarrollo para determinar el motivo del ataque, reconstruir la secuencia de los disparos y establecer las responsabilidades penales.
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