El precio del trigo alcanzó su mayor nivel en dos años, al cotizar USD 268 por tonelada, impulsado principalmente por las crecientes tensiones en el Mar Negro a raíz de la guerra entre Rusia y Ucrania. Las dificultades para exportar el cereal desde esa región, que concentra una porción significativa del comercio mundial, comenzaron a generar preocupación en el mercado.

El consultor agropecuario Javier Preciado Patiño señaló que uno de los principales factores que impactan sobre el mercado internacional de granos es la problemática en el Mar Negro.

“Rusia es el principal exportador mundial de trigo y todo su trigo, o la gran mayoría, sale por el mar de Azov y se embarca en los puertos de aguas profundas del Mar Negro. De ahí pasa por el estrecho del Bósforo hacia el Mediterráneo y luego al mundo”, explicó.

En ese contexto, sostuvo que Ucrania tiene una participación menor en el mercado del trigo, aunque es un actor relevante en maíz y girasol. “Tiene el puerto de Odesa, que es un puerto de aguas profundas, y ambas cosas están siendo atacadas mutuamente”, afirmó.

Preciado Patiño recordó que, al comienzo de la guerra, en 2022, se había alcanzado un acuerdo para evitar ataques contra activos agrícolas y garantizar el abastecimiento de los mercados, principalmente de Medio Oriente, Asia Central y el norte de África. “Eso hoy ya no ocurre”, advirtió.

“Rusia hundió barcos graneleros que iban a cargar a Odesa y atacó instalaciones agroindustriales en esa ciudad. Ucrania, por su parte, atacó el puerto de Novorossiysk y también barcos graneleros y de uso civil en el mar de Azov”, detalló.

Según el especialista, esta situación ya tiene un impacto concreto sobre los embarques de trigo ruso. “Hoy el trigo ruso no está pudiendo salir. Si, por ejemplo, en un mes de agosto Rusia sacaba entre 4,5 y 5,5 millones de toneladas de trigo, hoy está saliendo apenas un millón y pico”, indicó.

A esto se suma la situación de Ucrania y las dificultades para utilizar el río Danubio como vía alternativa de exportación. “En el caso de Ucrania, el río Danubio, que es una alternativa, está muy bajo por la sequía y la ola de calor, con problemas importantes. Todo eso está presionando al mercado en general”, concluyó.

Cabe mencionar que Rusia y Ucrania concentran aproximadamente el 30% del comercio mundial de trigo, por lo que las dificultades para exportar por el Mar Negro generan una fuerte presión sobre el abastecimiento y la demanda global.

Preciado Patiño mencionó también que la producción de EEUU cayó de 54 a 42 millones de toneladas.

Mariela Brandolin, especialista en mercado de granos, afirmó: “Rusia, el principal exportador de trigo del mundo (20%), tiene que sacar su producción a través del mar de Azov y luego por el Estrecho de Kerch. Este estrecho se encuentra cerrado por los ataques con drones por parte de Ucrania. A su vez, gran parte de la producción del Mar Negro solía salir por el Bósforo (actualmente restringido por Turquía). Ucrania encuentra alternativa para sacar por el Rio Danubio, pero la capacidad es limitada”.

“Había expectativas de que lleguen a un acuerdo en el Mar Negro para retomar exportaciones, pero pasó lo contrario. Zelensky, el presidente de Ucrania, ofreció una tregua para buques con carga agrícola, pero Rusia no solo la rechazó, sino que además aseguró acentuar sus ataques con misiles”, contó Brandolin.

Y agregó que las exportaciones ucranianas de granos están próximas a alcanzar su nivel más bajo desde abril de 2022, cuando registraron el peor desempeño desde el inicio de la guerra, en febrero de ese año. A su vez, se estima que los embarques de trigo ruso en agosto serán los menores desde 2010.

Según Max Capital, los compradores internacionales de trigo ya no pueden seguir esperando que se normalice la logística en el Mar Negro y comenzaron a buscar alternativas para garantizar el abastecimiento. En ese contexto, el trigo argentino empieza a ganar movimiento en el mercado.

La producción de Rusia y Ucrania es muy buena, pero el principal problema es la disponibilidad. La dificultad para sacar el cereal de la región llevó a los compradores a explorar otros orígenes. La semana pasada, por ejemplo, se concretó un negocio de trigo francés con destino a Sudán, algo que no ocurría desde hace 18 años.

Si esta tendencia se consolida, resalta Max Capital, los orígenes alternativos podrían recibir una mayor demanda y generar una “inyección de compras” que se traduzca en mejores precios. Sin embargo, el escenario podría cambiar rápidamente si se encuentra una solución para la logística del Mar Negro, lo que podría generar una baja en las cotizaciones.

Mientras tanto, el precio del maíz se ubica por encima de los USD 200 y alcanzó máximos en un año y medio. De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en EEUU, los resultados del Pro Farmer Crop Tour mostraron rindes inferiores a los previstos por el USDA en estados clave como Iowa, Illinois y Nebraska, lo que generó expectativas de una oferta más ajustada y llevó las cotizaciones en Chicago a máximos desde febrero de 2025.

A esto se sumó el deterioro de la producción europea por la ola de calor y las dificultades de exportación en el Mar Negro, que redujeron las perspectivas de disponibilidad global.