Franco Colapinto seguirá en la Fórmula 1 en 2027 como piloto titular de Alpine. Eso ya es un hecho tras la confirmación del equipo. Más allá de la buena noticia que recibieron los fanáticos del piloto argentino, su continuidad parece ser también clave para concretar el sueño de ver al número 43 correr un Gran Premio en la Argentina en el corto tiempo.

Mientras continúan los trabajos en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires, crece la expectativa por volver a ver a la Máxima en el país. Con la mirada puesta en ser parte del calendario de los próximos años, las obras avanzan a gran ritmo en el Coliseo porteño a la espera de lo que será el regreso del MotoGP para 2027 (11 de abril) tras 28 años.

Si bien la F1 todavía no publicó el calendario oficial del próximo año, las chances de Argentina de recibir un Gran Premio en 2027 son escuetas y están más bien vinculadas a posibles cancelaciones de otras carreras como pasó este año con las de Medio Oriente. Un escenario de esas características le podría abrir la puerta a meterse en la agenda de la próxima temporada. Lo que sí crece como una chance más concreta es la de reemplazar desde 2028 a algunas de las citas que terminan su contrato con la Máxima.

Lo cierto es que los interrogantes sobre el 2027 están lejos de despejarse en lo inmediato. El medio especializado The Race adelantó en las últimas horas que el Gran Premio de China podría abrir el calendario del año próximo “si no es posible comenzar en Bahréin y Arabia Saudita”. El periodista Jon Noble aclaró que “si la situación en Oriente Medio no mejora a finales de septiembre” eso podría significar una modificación de los planes para el siguiente año. Los interrogantes permanecerán en el aire hasta último momento, por lo que la chance para Argentina no tendrá claridad rápidamente: “La Fórmula 1 tendría que decidir entonces si intentar programar las carreras de Bahréin y Arabia Saudita para abril, con la esperanza de que la situación mejore en Oriente Medio, o retrasarlas aún más adelantando otros eventos”.

Para entender el nivel de incertidumbre alcanza con explicar el calendario actual: todavía no se sabe si se cerrará el año en Qatar y Abu Dhabi como está previsto, o si aparece Imola en diciembre como alternativa de emergencia.

En este cuadro de situación, Infobae pudo saber que el flamante trazado de 4,9 kilómetros y de 15 curvas llevará el nombre de Juan Manuel Fangio para el Gran Premio de la Ciudad de Buenos Aires de F1, que será el título de la carrera en caso de que se concrete. La misma denominación tendrá el evento de Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad del próximo año, el paso previo al sueño de volver a ser sede del calendario de la F1 y que será fundamental para terminar de convencer a la empresa a cargo de los derechos comerciales de la F1 (Formula One Management), que es parte de Liberty Media, también dueña de Dorna, la compañía a cargo del MotoGP y sus categorías menores.

Justamente, el CEO de FOM es Stefano Domenicali, la cara visible de la F1 y el encargado de seguir todas las actualizaciones y avances de la construcción del nuevo circuito. Infobae sabe que el directivo italiano analiza a la Argentina como alternativa frente a modificaciones en el cronograma del 2027. Algo que ya sucedió esta temporada con las cancelaciones de los Gran Premios de Bahréin (finalmente se realizará en Malasia) y en Arabia Saudita.

En las últimas semanas, medios especializados se hicieron eco de las posibilidades de que Argentina vuelva a tener un fin de semana de actividad después de aquel en abril de 1998 donde el público celebró el triunfo de Michael Schumacher arriba de la Ferrari.

“Argentina tiene un 99% de certeza de albergar una carrera de F1 en 2028”, escribió Jacopo Rava, periodista de Motorsport Italia. En el mismo artículo, sostuvo que Sudáfrica y Corea del Sur son los “principales contendientes” de competir por un lugar en el calendario con el autódromo de los hermanos Gálvez. “No pueden igualar el efecto Colapinto”, hizo hincapié en el espectacular Road Show que protagonizó Franco, que tuvo la presencia de 600 mil personas en las calles de Palermo. Un escenario que fue en línea con el éxito de las publicaciones en español en las redes oficiales de la Máxima. La Fórmula 1 sabe el impacto que provocó el oriundo de Pilar desde su desembarco en 2024 a bordo de Williams en las últimas nueve carreras de esa temporada.

“La F1 está en conversaciones con Ruanda, Sudáfrica, Tailandia y Argentina; esta última principalmente debido al auge de popularidad del deporte desde que Franco Colapinto se unió a la parrilla”, se sumó a la información el medio europeo Sky Sports. Es importante recordar que son dos los países que volverán a tener su lugar en el cronograma 2027 de la categoría: los circuitos de Estambul (Turquía) y Portimao (Portugal) tomarán el lugar que dejan los de Zandvoort (Países Bajos) y en Cataluña (Barcelona). A esto hay que sumarle que otros tres GP finalizan contrato en 2028, por lo que se podría abrir un espacio en el calendario para asegurar la presencia de Argentina a partir de ese año. Ellos con México, Portugal y Singapur.

En la previa del reciente GP de Países Bajos, Colapinto mostró su ilusión por tener la chance de correr frente a su público. “Sería un sueño hecho realidad. Creo que es una de las cosas con las que más sueño: tener una carrera en Argentina y contar con todo el apoyo de la gente que siempre me ha empujado y ha disfrutado viéndome correr y animándome. Pero verlos allí, en el circuito, será increíble. Sin duda, será un sueño. Sé que están trabajando muy duro y esforzándose al máximo para que esto se haga realidad y para terminar también el circuito”, comentó.

Hace ya algunas semanas, la remodelación del Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires sumó una definición clave para su aspiración de volver a recibir a la Fórmula 1: el proyecto avanzará con la ampliación del trazado a partir de la mudanza del kartódromo dentro del predio, una decisión necesaria para construir un circuito con estándar Grado 1 de la FIA y sostener una candidatura que, si prospera en las negociaciones comerciales, permitirá volver a ser parte del calendario de la Máxima.

Esa mudanza habilita la extensión del futuro circuito hasta la zona del ingreso principal, donde está el arco histórico. Se demolerá la tribuna de la vieja horquilla para adecuar el diseño a las exigencias de la Federación Internacional del Automóvil. Con esa modificación, el trazado previsto para la F1 tendrá unos 4.900 metros y 15 curvas: nueve a la derecha y seis a la izquierda. El ancho será de 18 metros en la recta principal y de 12 en el resto del recorrido. El proyecto calcula una velocidad máxima de 340 km/h, un promedio de 225 km/h y un tiempo de vuelta estimado en un minuto y 18 segundos. La nueva horquilla tendrá un peralte de 10 grados.

Hoy la F1 tiene 24 fechas, seis de ellas en América, y para que Argentina encuentre un lugar debería caerse una prueba o ampliarse la presencia regional, en un contexto en el que Tailandia aprobó un presupuesto de USD 1.230 millones y habría ofrecido 100 millones de dólares por año cuando el canon anual ronda los 40 millones para quedarse con uno de los nuevos lugares en el almanaque. Al trazado asiático, hay que sumarle otros en Sudáfrica y Ruanda, una sorpresa.

En la región, Argentina tiene que batallar con los otros circuitos, que tienen firmado contrato a largo plazo. Miami renovó hasta 2041, Canadá hasta 2035, Brasil tiene vínculo con la F1 por cuatro años más (2030), mientras que las otras dos sedes en EEUU seguirán siendo parte del mapa de la F1 (Austin hasta 2034 y Las Vegas hasta 2037). Como ya se mencionó, el trazado hermanos Hernández en el DF mexicano es el que tiene dos años más en su contrato (2028).

En paralelo, el autódromo también se prepara para el regreso del MotoGP en 2027, 28 años después de su última presencia en Buenos Aires. Para esa categoría se prevé un circuito de 4.300 metros, con rectas de entre 800 y 1.000 metros que permitirán velocidades superiores a los 300 km/h. Las obras ya incluyen pruebas de asfaltado en la Bajada del Tobogán Juan María Traverso y en el nuevo sector opuesto que pasará detrás de los boxes. Además, comenzó la construcción del nuevo edificio de boxes, con 32 garajes de siete metros de frente cada uno, áreas técnicas y una torre de control. La estructura tendrá 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 descubiertos como mínimo. El primer piso estará completamente cubierto para recibir al MotoGP, mientras que para la F1 deberá sumarse una segunda planta.

Además, la renovación del Coliseo porteño aumentará la capacidad del Autódromo, que se espera que reciba a más de 80.000 personas durante el fin de semana de competencia del MotoGP. Su último aforo habilitado fue de 60.000 personas. En tanto, para la F1 se buscaría una capacidad de 150.000 espectadores. Para llegar al número pretendido se colocarán 29 tribunas tubulares para el fin de semana de acción. Además, se van a construir tres nuevas tribunas de hormigón. Para lograr una mejor descentralización para que la entrada y salida del público resulten más fluidas, se construirán dos nuevos accesos, uno sobre la Avenida 27 de Febrero (la que es lindante al Riachuelo) y otro sobre Avenida Roca al 5.900. También se renovarán sanitarios y se hará una puesta en valor de las tribunas existentes.